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Carta del Prof. Dr. Marek Raczkiewicz al Director del Diario El Pais.

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Carta al Director del diario “El País”

Estimado Señor Director,

Por la presente quiero expresar mi más enérgica protesta por el calumnioso y difamatorio artículo “Polonia reescribe su historia de la II Guerra Mundial” de Guillermo Altares, publicado el pasado 25 de marzo de 2017 en la sección de Cultura. Es un texto históricamente falso, tendencioso y, precisamente, con pretensión de “reescribir” la historia. Basta visitar el Yad Vashen y leer los nombres de los Justos entre las Naciones, conocer la vida de Irena Sendler o la de las Hermanas Franciscanas, entre muchas otras, o la cruel muerte de la familia Ulma asesinada por los alemanes simplemente por ayudar a los judíos. ¿Por qué el autor no menciona el museo dedicado precisamente a aquellos que perdieron la vida para salvar la de su vecinos, judíos? Mi familia vive cerca de tres campos de concentración alemanes (¡no polacos!) que menciona el texto. La gente todavía recuerda el olor que llegaba desde allí. Sabían muy bien lo que significaba ayudar o esconder a los judíos. Una hermana de mi abuela fue encerrada con varias personas dentro del establo que los alemanes prendieron fuego. Logró escapar de las llamas pero hasta el final de su vida su cara deformada por el fuego le recordaba el precio que había pagado por tratar de salvar a sus vecinos. Son héroes anónimos cuya vida no llegará nunca a las pantallas. Lo hacían porque creían en la humanidad, motivados por sus creencias religiosas y sensibles a la voz de su conciencia. Por tanto hacer de la sociedad polaca “cómplice de la Shoah” es vergonzoso e inaceptable.

Durante cualquier guerra la realidad no se escribe sólo en blanco y negro, la gente no se divide únicamente  en buenos o malos. Por supuesto, también hubo casos de denuncias de los judíos. Nadie lo niega. Pero querer “reescribir” la historia partiendo de casos puntuales y ocultando miles que la contraponen significa deformar la realidad histórica y faltar a la verdad. A las dos supuestas “fuentes”, citadas en el artículo, ya han respondido en su momento varios reconocidos historiadores.

Al leer el texto de Altares viene a la memoria un libro de Ryszard Kapuściński, “Los cínicos  no sirven para este oficio” (Ed. Anagrama, Barcelona 2002), donde el afamado periodista y Premio Príncipe de Asturias -“por su independencia frente a presiones de todo signo, que han tratado de tergiversar su mensaje”- dice lo siguiente: “El segundo elemento de nuestra profesión es la constante profundización en nuestros conocimientos. Hay profesiones para las que, normalmente, se va a la Universidad, se obtiene un diploma y ahí se acaba el estudio. Durante el resto de la vida se debe, simplemente, administrar lo que se ha aprendido. En el periodismo, en cambio, la actualización y el estudio constantes son la conditio sine qua non” (p. 33).

Es un consejo valioso para cualquiera que quiera ser profesional y servir realmente a la verdad y al bien común de la sociedad, cueste lo que cueste.

Atentamente

Marek Raczkiewicz

Madrid  02/04/2017